03 de mayo, 2021

Despedida

Marcelo Alzetta, el pincel de neón

El dibujante formó parte de «Fierrito», suplemento de humor que dirigía Diego Parés (Fierro 81, Julio 2013). También es recordado por sus publicaciones en la revista El tripero y en Editorial Mansalva. En el 2017 el sello Iván Rosado editó su libro Paseo.

Marcelo Alzetta, el pincel de neón

Ayer partió hacia su universo recargado de luces de neón, horizontes desiertos y flores extrañas el artista tandilense, Marcelo Alzetta. Desde siempre su salud estuvo signada por una enfermedad que más que anularlo, lo propulsó a convertirse en lo que fue y en lo que ahora, más que nunca, será: un artista inigualable. Exótico y original, las intrincadas desembocaduras de su genio transitaron la ilustración, la pintura, la historieta expresionista y la música, donde llegó a ser un auténtico melómano.
Amante a ultranza de la cultura pop, sus pinturas recreaban el kitsch más intenso e inolvidable, ese mismo escenario circunstancial que poblaba los cuadros que adquirían, a mediados de los 70s y 80s, el común de la gente, embelesados por pinturas donde se destacaba el brillo diamantino de una lágrima, la sonrisa de un payaso o el esplendor acaramelado del ojo gigantesco de un niño. Los lienzos de Marcelo están llenos de eso, de pequineses, de payasos, de horizontes amanecidos o de atardeceres horizontales, de corazones sangrantes y azucarados, de gusanos, de tigres, de brillantina y de arco iris. Todo eso, que es tan lindo, atravesado por una sonrisa sarcástica y crítica del que ama y, a la vez, del que lo destruye todo para crear al