Barba tomada

Hipsters, lumbermens o, lisa y llanamente, barbudos... El mayor peligro de su ególatra coquetería no son los piojos, las liendres, las ladillas o las garrapatas, sino los duendes de la barba. Okupas irredentos y desagradables invasores, casi imposibles de extirpar una vez que hicieron rancho dentro de la frondosidad peluda que crece bajo el mentón masculino.

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